No quería simplemente encontrar otro servicio.
Quería entender qué había detrás de todo aquello.
¿Dónde estaban realmente mis archivos?
¿Cómo podía protegerlos?
¿Podía tener mi propio almacenamiento?
¿Podía acceder a él desde cualquier lugar?
Empecé a explorar servidores, almacenamiento,
redes, copias de seguridad, acceso remoto,
automatización del hogar, filtrado y seguridad.
Poco a poco fui construyendo mi propia infraestructura
y aprendiendo qué funcionaba, qué no y, sobre todo,
qué significaba realmente tener el control.
Y descubrí algo importante:
muchas de las cosas que utilizamos todos los días
no necesariamente tienen que depender por completo
de servicios externos.
En muchos casos existen alternativas que permiten
recuperar parte de ese control.